Las palabras con las que diriges
Hay algo que los altos ejecutivos utilizan todos los días y pocas veces revisan:
El impacto que generan con las palabras que usan.
Porque cuando un líder habla, no solo comunica.
También orienta la atención, define el problema y establece, muchas veces sin darse cuenta, qué parece posible y qué parece imposible.
Piensa en algunas frases que escuchamos constantemente en las organizaciones:
“No tenemos tiempo.”
"Esto es urgente"
“Mi equipo no está listo.”
“Esto siempre pasa.”
“Tenemos que resolverlo ya.”
“No podemos hacerlo.”
¿Son hechos? A veces.
Pero muchas veces son interpretaciones expresadas como si fueran hechos.
Y cuando una interpretación se convierte en la forma aceptada de nombrar una situación, empieza a influir en las decisiones que siguen.
El lenguaje puede reducir o ampliar el campo de acción
Imagina a un ejecutivo que dice: “mi equipo no está listo para asumir esta responsabilidad.”
La respuesta natural puede ser: "entonces tengo que seguir haciéndolo yo."
Pero si dice: “mi equipo todavía no tiene la autonomía necesaria para asumir esta responsabilidad.”
La conversación cambia.
Ahora aparecen otras preguntas:
¿Qué capacidad falta?
¿Qué decisión sigo reteniendo?
¿Qué necesito desarrollar, delegar o cambiar?
La situación no cambió. Cambió la conversación.
Y con ella, cambió el espacio de opciones.
Esto es lo que me apasiona del lenguaje y de sus posibilidades; lo podría resumir de la siguiente manera:
Lenguaje → claridad → opciones → decisiones → capacidad ejecutiva.
Poner atención y estructurar la forma de comunicar, incrementa la capacidad del líder para crear claridad, ampliar opciones y tomar mejores decisiones bajo presión.
Bajo presión notarás que nuestro lenguaje suele volverse más rápido, más absoluto y más reactivo.
Solemos decir:
“No hay opción.” Cuando quizá queremos decir:
“No veo otra opción en este momento.”
Decimos:
“No tengo tiempo.”Cuando quizá el verdadero problema es:
“Tengo demasiadas prioridades compitiendo por mi atención.”
Decimos:
“Tenemos que resolverlo ya.”Cuando quizá necesitamos preguntarnos:
“¿Qué requiere realmente una decisión inmediata y qué estamos tratando como urgente por inercia?”
La diferencia parece pequeña.
Pero para un equipo ejecutivo puede ser enorme.
Porque la precisión del lenguaje aumenta la precisión del pensamiento.
Y cuando el pensamiento se vuelve más preciso, también pueden mejorar las decisiones.
Una pregunta que vale la pena llevar a tus próximas reuniones
La próxima vez que escuches una afirmación contundente, incluidas las tuyas, haz una pausa y pregunta:
¿Esto es un hecho, una interpretación o una decisión?
Después pregunta:
¿Qué posibilidades estamos cerrando al nombrarlo de esta manera?
Y finalmente:
¿Qué tendría que preguntar para ampliar nuestras opciones?
No se trata de hablar positivamente.
Se trata de hablar con suficiente precisión como para no convertir una interpretación momentánea en una limitación estratégica.
Tu lenguaje también es parte de tu liderazgo:
Tu equipo escucha tus prioridades.
Pero también escucha tus certezas.
Escucha lo que das por hecho.
Escucha aquello que presentas como imposible.
Escucha las preguntas que haces y las que nunca haces.
Y aprende, en parte, qué merece atención, qué debe cuestionarse y qué posibilidades vale la pena explorar.
Por eso, la próxima vez que estés bajo presión, antes de preguntarte solamente:
“¿Qué tenemos que hacer?”
Pregúntate:
“¿Cómo estoy nombrando lo que está ocurriendo?”
Porque como líder, tu lenguaje puede hacer una de dos cosas:
Reducir la realidad a lo urgente, conocido y aparentemente inevitable;
crear la claridad necesaria para ver más opciones y tomar mejores decisiones.
Ese es uno de los trabajos menos visibles, y más importantes, del liderazgo.
No solo decidir qué hacer, sino también crear las condiciones para que tú y tu equipo puedan pensar mejor antes de decidir.
Y quizá esta semana la pregunta no sea:
¿Qué estoy diciendo?
Sino:
¿Qué estoy haciendo posible, lo imposible, con la manera en que lo estoy diciendo?
Hasta la siguiente semana, para encontrarnos con más reflexiones y posibilidades.






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